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lunes, 21 de marzo de 2022

TOLITA GRANDE_2022

 


TOLITA GRANDE_2022

111 x 78 cm
Mosaico/madera



Detalle 1



Detalle 2



Detalle 3



Detalle 4



Detalle 5



Detalle 6



TOLITA GRANDE_2022

111 x 78 cm
Mosaico/madera


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lunes, 14 de febrero de 2022

LILA_2022

LILA_2022

90 x 63 cm
Mosaico/madera.



Detalle 1



Detalle 2



Detalle 3




Detalle 4



Panorámica.












 

domingo, 21 de noviembre de 2021

BREAST FRIEND_2021

 

BREAST FRIEND_2021

85 x 83 cm

Mosaico/madera


DETALLE



DETALLE



DETALLE




DETALLE



DETALLE



DETALLE



DETALLE



DETALLE


Jag. 2021




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lunes, 12 de octubre de 2020

ONE AND A HALF DIRTY NUDE. 2020

 


"One and a half dirty nude. 2020"

78 x 56 y 51 x 31 cm
Mosaico/madera



"One and a half dirty nude. 2020"

Detalle I




"One and a half dirty nude. 2020"

Detalle D



"One and a half dirty nude. 2020"

Vista lateral



"One and a half dirty nude. 2020"














lunes, 24 de agosto de 2020

ESBOZO APROXIMADO DEL NIÑO QUE QUEDA EN MI. 2020

 


"Esbozo aproximado del niño que queda en mi. 2020"

87 x 120 cm

Mosaico/madera









ESBOZO APROXIMADO DEL NIÑO QUE QUEDA EN MI 

Quizá se me ha pasado el momento de admitir que siempre he sido un ingenuo en el momento que tenía entre manos. Aprendí a abrir los ojos después, quizá cuando ya era tarde, preguntarme, aprender y pertrecharme para entonces y para luego. Para no volver a caer, los ojos abiertos. Los ojos abiertos bien. 

De pequeño me quemé un dedo por primera vez. Me hice un corte en la rodilla, de pequeño, la primera vez. Y también sentí, y me ilusionaba, imaginé y me equivoqué, la primera vez, de pequeño. Qué complicado es todo, dije en voz alta, reanudando las estrellas. De pequeño, por ingenuo desde siempre, no sabía el valor de asombrarme por todo, de seguir adelante explorando el mundo, descalzo o con unas malas chanclas. El dedo me dolía, la rodilla me dolía, y lo que sentí de más, lo que me ilusioné de sobra me dolía. Pero si me quedaba allí, en eso, mi ingenuidad me decía con media lengua que me equivocaba, esta vez por segunda vez. Peor que la primera, porque esta vez, me dejaba.

Así que me dije que por quemarme un dedo, por un corte en la rodilla, por sentir e imaginar y equivocarme, no podía cerrarle las puertas a la posibilidad del asombro. Así que siendo siempre el mismo, me mudaba. Empezaba de nuevo. Aprendí, con ese dolor de vez en cuando, a decir a la gente no me esperes donde siempre. Después todo se empeñó en irse complicando. 

Cuando era pequeño fueron dos veces los puchos de la vecina, una vez en su casa, y la otra vez en la mía. Y qué quieres que te diga, hay muchos otros temas que me importan, pero estos son los que se me ponen delante cuando escribo. En eso y en todo, el arte de errar es el arte de encontrar. Así que siempre adelante, tan descalzo. Porque ¿cómo quedarme en el dedo que me quemé, cómo quedarme en el corte que me hice en la rodilla, en lo que me desilusionó tanto que había imaginado? 

Vine tropezando por un camino negro hasta este día gris. 

Fue desorden, fue ardor ciego, equivocado tantas veces, pero era olor rosado marrón morado oscuro de mujer, y mi mirada no quiere nunca apagarse, y mi corazón no quiere de dolor vivir acorralado. Adelante siempre, tan descalzo. Poco me duelen los pinchos, si ya están en mi. Poco me iban a callar equivocaciones o tropiezos en el tonto candor de lo bello de mi mundo ilusionado. Empiezo de nuevo, y no abandono nunca el temor de volver a las andadas. Que me pierdan el corazón y la boca y todo ande sucio destrozado, pero me niego a hundir en dolores de antes lo que con el olor de ahora fructifica en un abrazo verdadero. Y de cada poro de la piel una mano inocente abierta que va buscando la otra piel. Y si calla la palabra, no se equivocan el tacto ni el sabor, ni el olor. Adelante, tan descalzo, llegué porque vine. 

Vine tropezando por un camino negro hasta este día gris. 

Me quemé hace poco otra vez el dedo. Hace poco me hice nuevamente un corte en la rodilla. Semanas, días, me ilusioné otra vez, y otra vez equivocado. Pero no me entiendas desde esos días. No me busques donde siempre. Mírame. Pregunta. Escucha y pregunta otra vez, pues para cosas así, hasta ahora y hasta aquí he llegado. Mírame. Me quemé un dedo y no me transformé en ese incendio. Me hice un corte nuevo en la rodilla y no me puse de parte del dolor ni del suelo. Mira que todo lo que me equivocó no me puso de parte del engaño. Me despido tan fácil de la sangre que pierdo, porque con honestidad y asombro la hago de nuevo. 

Mírame ahora. Pregunta ahora. Olor rosado marrón morado oscuro de mujer, ahora, pues quien soy nunca está dicho del todo. Ahora, pues no está hecho lo que hago, ni sentido lo que siento. En este mundo gris, mi mirada limpia, paso a paso tan ingenuo, tan descalzo, a ver esto cómo es, a ver qué viene y qué tiene de bello, de digno y asombroso. A ver qué puede enseñarme. A ver cómo lo vivo. A ver qué hago. 

Jag. 
26_6_2020


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viernes, 29 de septiembre de 2017

miércoles, 11 de enero de 2017

"POUR LA VIE. 2016"


"Pour la Vie. 2016"

81 x 60 cm

Mosaico/ Madera

"AMORA.2016"


"Amora. 2016"

87 x 60 cm.

Mosaico / Madera



UN TRABAJO ESENCIAL

Algunas veces, en ciertos aspectos, casi siempre, todo lo que digas da igual. Ciertas cosas, ciertos momentos, quieren hechos. El amor es una cuestión de fe, y eso parece como muy etéreo, pero para nada. No te los encuentras en el campo, colgando de un árbol, no se pueden comprar: se hacen con hechos, la fe y el amor. Hechos.

Tu hecho puede quedar en nada. Puede que resulte inútil según las expectativas, las necesidades. Pero por muy cortos que queden, los hechos son la parte visible de lo que piensas, sueñas y deseas, igual que tú misma y tú mismo sois la parte tangible de quienes sois, que sois mucho más de lo que se ve.

Hasta que no haces algo, todo es emoción o pensamiento o intención, intuición, sentimiento... Quiero decir que antes de hacer algo todo está como escondido en ti. Todo lo que está escondido se puede adornar, interpretar, pero siempre es sólo para quien lo lleva. Si tarda en salir puede dormirse, se puede aburrir o simplemente, por apatía, por falta de convicción, se puede disipar y morir. Eres lo que haces, no lo que piensas o debes hacer. Cuando a esas cosas se les da forma, se convierten en hechos: lo cuentas, lo pintas, lo escribes, ya te has esforzado por sacarlo y ya no es algo sólo de dentro de una o de uno. Los hechos son del mundo. Quien los hace sabrá o no por qué los hace, pero cuando lo que sientes, piensas, sueñas, deseas, lo conviertes en un hecho, ya no es sólo tuyo. Bueno, punto y aparte.

"Amora. 2016" ya tiene casa. Bueno, sin eufemismos, está vendido, lo han comprado: es un hecho.

Hago mis cosas porque una idea se medio siente y medio se dibuja por dentro, y lo que ocurre dentro se puede deslizar hacia la nada, como lo que sientes, lo que sueñas, lo que amas, si no haces algo más que sentirlo, soñarlo, amarlo. Hago mis cosas, las convierto en hechos, para que esas cosas no se pierdan.

"Amora. 2016" tiene un escrito debajo del dibujo de un rostro de mujer: "Eres tinta de mi sangre". Quiere hablar de cosas que no son, pero que forman parte de quien eres. Cosas que están circulando por dentro de ti, que son tú mismo, y que al mismo tiempo no son nada, hasta que las haces. Hasta que se convierten en un HECHO. Ese hecho puede ser una cosa sin valor, una broma o una tontería. Un poema o un dibujo, como decía antes, son sólo la parte tangible de algo que pillas por el aire, que también te puedes encontrar por dentro, y que cuando los haces, lo normal es que no sirvan para nada. No son un pantalón, una baguette o un calentador de agua: cosas que necesita la gente. El mundo colapsa y entonces, un poema o un dibujo para qué. Atreverse con cosas inútiles como deseos e imaginaciones, pensamientos y emociones, atreverse a darles una forma y ver qué puede hacerse con ellos, nos lleva a lugares y a cosas que no estaban en los planes. Nos abre puertas en nosotros mismos a algo que está más allá de que dos y dos son cuatro. De los paisajes asolados, de las ideas que todo lo han perdido, que llevan a construir a las imaginaciones, de ahí salen los mundos nuevos. Ponerte en esto hace lo que haces, y también te hace a ti misma y a ti mismo, mientras lo haces. Entonces no dejas de preguntarte qué estás haciendo realmente, si haces lo que haces, o te estás haciendo a ti.

Algunas veces no sabías el hambre que tenías hasta que no te has obligado a comer. A veces, hasta que no haces las cosas, no sabes lo que había que hacer. Y cuando las ves hechas, de repente todo tiene su sentido, y todo está en paz. La tinta y la sangre, que son lo mismo en ese momento, y todo está en paz.  

Tener esa idea, escribirla, dibujarla, hacerla mosaico, exponerla, es un compendio de cosas invisibles que me ocupan la vida, que me hacen a mi y a algo más que un mosaico que se cuelga en una pared y se queda ahí sin hacer nada. Todo esto es algo más que lo que puedo demostrar y que lo que quiero ponerme a explicar.

Que mi clienta señale "Amora. 2016" y lo compre, es otro hecho, que sigue a todos los otros hechos, pero que lo hace ella. No sólo por las cosas obvias, ese hecho me llena de alegría y agradecimiento: los hechos, cuando ya han dejado de estar en tu parte de dentro, ya no son sólo tuyos.

Jag.
14_4_2020


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